Home    Proyecto    Marc & Indira    Fotogalería    Mapa    Equipo    Links    Prensa    Colaboran    Postales    Apoya2GP   faQ´s    Acompáñanos

 
 

El barco ya está reparado y los papeles en regla, por lo que iniciamos esta nueva aventura por el Mar del Caribe en dirección a San Blas y Cartagena. Nuestro primer destino es la población de Portobelo. Fue durante los siglos XVI y XVII, el puerto mas rico en la ruta entre España y América

La Bahía de Portobelo fue descubierta por Cristóbal Colón el 2 de noviembre de 1502 en su cuarto viaje a América. Posteriormente y con el fin de preparar un plan de defensa para el continente, la Corona Española envía al Maestre de Campo Juan de Tejada y al Ingeniero Militar Juan Bautista Antonelli en 1586 quienes escogen a Portobelo como centro del Caribe por sus magníficas condiciones topográficas y portuarias no encontradas a lo largo de las costas centroamericanas. Primero se funda Nombre de Dios en 1509 y después se decide su traslado a Portobelo.

El 20 de marzo de 1597 la Ciudad de San Felipe de Portobelo es oficialmente fundada por Francisco de Valverde y Mercado. Portobelo se constituyó después en uno de los sitios más importantes para el trasiego del oro y la plata, con el sistema de Ferias y Galeones. Estableciéndose primero en Nombre de Dios y luego en Portobelo como centro de convergencia de los dos comercios, el de Lima desde donde fluían torrentes de oro y plata y el de Sevilla capital comercial del Imperio.

En su mejor época las ferias se prolongaban por 30 o 40 días y en tiempos de decadencia por diez o doce días. Las cifras permiten estimar que entre 1574 y 1702 fueron enviadas 45 flotas de galeones ninguna de las cuales condujo menos de treinta millones de pesos lo que ameritó su fortificación mediante tres planes de defensa para prevenir los ataques de los piratas, constituyendo lo que es hoy en día un Conjunto Monumental Histórico con muestras de la arquitectura civil y religiosa de la época colonial.

Hace 345 años las olas del océano Atlántico llevaron hasta la playa de San Pedro de La Escucha la pesada imagen de un Cristo de color negro. Hay dos versiones de cómo llegó la imagen a este lugar. La primera asegura que un indio llamado Kichimbanchi descubrió al santo flotando en las aguas y lo arrastró a la orilla. La segunda, y la más conocida, dice que el Cristo era llevado en un barco hacia Colombia o Perú y el mal tiempo obligó a desembarcar en Portobelo.

Añade la historia que cada vez que este barco intentaba zarpar, se desataba una tormenta que lo impedía. Al cabo de varios intentos, los españoles encargados de la imagen decidieron dejarla en Portobelo, y desde entonces permanece allí.

Durante la travesía en barco nos hemos dando cuenta de que el barco en el que nos encontramos no es la mejor opción para un viaje de este tipo, y en especial en esta época del año, con vientos racheados y olas de 4 y 5 metros. Durante la travesía no cesan los inconvenientes y el capitán hace caso omiso a la radio, parte meteorológico y prescinde de profundímetro y otros elementos necesarios para navegar por aguas poco profundas. Después de varios días atendemos las recomendaciones de otros navegantes y decidimos desembarcar en la isla El Porvenir.

En el Porvenir se encuentra el consejo administrativo Kuna Yala. Todos los barcos que transitan por la zona deben detenerse para realizar tramites administrativos.

Han pasado cuatro días desde que desembarcamos del Aunth Clodagh a esta isla de arena blanca. Muchos nos miran extrañados al vernos acampados junto a dos bicicletas.

A primera hora de la mañana divisamos un barco de carga en dirección a Puerto Obaldia. Nos acercamos al capital, un señor delgado y de piel oscura. Negociamos el pasaje entre miradas al horizonte, cuando llegamos a un acuerdo.

Entre bidones de combustible, latas de cerveza y salsa de tomate encontramos un lugar donde acomodarnos.

Viajar en estos barcos no es la comodidad lo que prevalece pero es un modo excelente de conocer el ritmo al que acontece el día a día en estas islas.

Nos detenemos en repetidas ocasiones para descargar la mercancía que transportamos. La mujer Kuna habla con el capitán y paga la mercancía mientras que el hombre carga la mercancía hasta la casa.

Los Kuna tienen fama de ser buenos negociantes, y de ello somos testigos en cada parada.

La perseverancia de la cultura Kuna juega un papel muy importante en la vida de este pueblo, hasta el punto de que se han rebelado contra la autoridad panameña para defenderla. Esto fue lo que ocurrió durante la revolución Tule de 1925. Los líderes Kunas Nele Kantule y Simral Colman llamaron a su pueblo a sublevarse contra las autoridades locales, especialmente la policía, que no respetaba sus tradiciones y que pretendía forzarlos a asimilar la cultura predominante en el resto del país.

Al caer la noche el barco se detiene en una de las islas ya que navegar de noche por estas aguas es muy peligroso por ser un laberinto de arrecifes.

Somos varios los que contorsionamos nuestro cuerpo para encajarlo entre la mercancía. Mientras descargan el barco desembarcamos para visitar el pueblo y conocer a su gente.

Las invitaciones a casas locales y eventos no se hacen esperar y así es como desayunamos en casa del Padre Enrique y asistimos a la graduación de alumnos de la escuela. 

Los niños sienten una curiosidad desesperante por saber de nosotros, de donde venimos, que hacemos, a donde vamos, pero sobretodo por que les tomen fotos y después verlas en la pantalla de la cámara digital.

Juegan, corren y hacen piruetas como si de una película a cámara rápida se tratara, cuando a media mañana somos rescatados por la  campana del barco, indicando la partida.

Nos obsequian con acrobacias, miradas tiernas y sonrisas mientras posan para que les tomemos unas fotos.

La mujer Kuna complementa su vestimenta tradicional con una tela de colores brillante alrededor de su cintura, a modo de falda y un vistoso pañuelo rojo con motivos amarillos en la cabeza. Esta vestimenta la complementan con collares y brazaletes de oro. También se envuelven los tobillos y las muñecas con pulseras confeccionadas con coloridas chaquiras. Esto las ayuda a que parezcan mas delgadas en estas partes del cuerpo, lo que en su cultura constituye un símbolo de belleza.

Algo que llamo nuestra atención fue el alto grado de albinismo entre la comunidad Kuna Yala. Este hecho se atribuye al hecho de que por lo general los Kuna nunca se casan fuera de su comunidad. Los hijos de la Luna, como se conoce a los albinos, son reverenciados y tratados como seres especiales.

Para los Kuna la tierra es la madre de todas las cosas. Ella es la guardiana de todo lo que existe y representa el espíritu, la fuerza y el vigor de su cultura, así como el balance.

Las nuevas generaciones están rompiendo con ese equilibrio, siendo contaminadas por una cultura de apariencia despreocupada, superficial y traicionera. Las bandas empiezan a proliferar entre islas alimentadas por drogas que facilitan o amputan vidas.  

Han pasado cinco días desde que salimos de El Porvenir y todos estamos deseando llegar a nuestro destino, Puerto Obaldia.

En Obaldia sellamos los pasaportes en la oficina de emigración Panameña. Minutos después una lancha nos llevara hasta Capurgana, ya en territorio Colombiano, donde sellamos inmigración.

../../../../Contact.html
Fotogaleríahttp://www.flickr.com/photos/marc_hors/sets/72157623173198347/show/shapeimage_3_link_0